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Importancia de la Cultura Organizacional

“Todo dirigente desea establecer en su empresa un movimiento dinámico y conquistador”
Jean Pierre Bruneau, Psicoanálisis y Empresa.

¿Qué es Cultura Organizacional?

La antropología define la Cultura como un todo complejo en el que se incluyen conocimientos, ideas, arte, moral, costumbres y cualquier hábito adquirido por el hombre como miembro de una sociedad u organización.

La definición de cultura en una empresa alude a algo similar, ya que se dice que esta se conforma por valores, ideas, presunciones, percepciones, normas y otros tantos aspectos que resultan compartidos por todos los que trabajan en ella.

Empleando una simple pero usual analogía en este tema: Cultura es a empresa lo que personalidad es a individuo, ese algo oculto pero unificador que le otorga sentido, dirección, movilidad.

Es el conjunto de significantes, de significados, de símbolos, de lo manifiesto, de lo no dicho, de todo aquello que instituye valores o a-valores, entendido este último como todos aquellos mensajes latentes contradictorios que a menudo se instalan como principios de conducta organizacional.

Pero la definición de cultura, no debe parar allí. Ya que ella misma es un proceso mucho más envolvente que trasciende las barreras del entorno organizacional.

Es fundamental, no perder de vista todo lo que el entorno influye en este concepto. Las variables macro ambientales externas como economía, política, religión, historia, constitutivas de nuestros sistemas sociales y de nuestra cultura nacional e incluso regional, son permanentes in-puts que alimentan la cultura de una empresa e inciden en su dinámica.

Y ¿cómo se construye la Cultura en una Organización?

Las Organizaciones adoptan una y otra concepción teórica e incorporan diversidad de prácticas buscando sintonizar a sus colaboradores e integrarlos en un lenguaje que oriente su comportamiento en la empresa y conduzca a los resultados esperados.

Sin embargo, muchas de estas prácticas se crean en culturas bien lejanas a la nuestra, se instalan en nuestras organizaciones sin adaptación alguna, y por ensayo y error, se desdibujan para finalmente ser percibidas como de poca utilidad.

Si bien se reconoce que es el hombre el más importante elemento dentro de un sistema organizacional y que por tanto es importante hallar eso que retiene motiva, involucra, y compromete, este reconocimiento resulta a menudo en un pobre insight y es frecuente que encontremos mensajes contradictorios entre lo que se declara y lo que se vive.

Utilidad y Funciones de la Cultura Organizacional

Es innegable la utilidad del concepto de cultura al interior de una organización, ya que permite observar, pensar y comprender lo que allí sucede.

Y si bien no es la única forma de dar una mirada al interior de estos organismos, se supone un concepto que puede aportar una innegable fuente clínica, en donde se esconden y develan innumerables preguntas y respuestas de la conducta organizacional, sus grupos y sus líderes.

De otro lado, haciendo un recorrido teórico paralelo con las características de la función simbólica, en psicoanálisis, el concepto de cultura organizacional ofrece similitudes importantes de considerar, que evidencian su profunda dinámica:

  • Da un sentido posible a la estadía del hombre en la organización y ayuda en esa búsqueda del para qué.
  • Reúne o agrupa todos aquellos elementos de la organización en algún momento separados por la jerarquía, las especialidades, la geografía.
  • Permite que se condense el conjunto de vivencias individuales y se convierta en una sola memoria y punto de referencia, el de Organización.
  • Permite reforzar la imagen, otorgar identidad, generar preguntas y respuestas a través de lo nuevo que se vivencia, ayuda a enfrentar las incertidumbres de la vida organizacional. Transmite valores.
  • Permite al individuo una rápida inserción en la organización, lo pone en relación con todo aquello que la compone. Ofrece estabilidad y certidumbre al permitir que el individuo conozca lo que se espera de Él, lo que es importante y lo que se debe hacer.
  • Ofrece significantes que permite a los individuos conectar o no con lo más profundo de su interior, creencias, valores, percepciones.
  • Permite franquear barreras, ya que genera un proyecto que integra e invita a la comunalidad de objetivos.
  • Permite la canalización de la energía,  propósito y motivación de los individuos, en un ámbito en donde debe ubicar buena parte de su vida y de su tiempo.

Nuestras organizaciones a menudo están lejos de comprender la naturaleza tan significativa del concepto de Cultura y tienden a centrarse más en los elementos tangibles sobre los que se puede obrar directamente.

De este modo la cultura con frecuencia se operacionaliza en simbologías como la definición de los elementos axiológicos (misión, visión, valores), formas de actuar, vestir, entre otros; objetivos todos que persiguen la unidad y cohesión en la empresa, pero que terminan siendo aspectos más de forma y pierden validez, por la ausencia de involucramiento del colaborador y por las fuertes disonancias cognoscitivas que se hallan con aspectos de fondo, como son el liderazgo, el clima organizacional, las políticas de gestión humana, los procesos motivacionales y todos aquellos vinculados al comportamiento del individuo en la organización.

Es por ello forzoso, que dirigentes y organizaciones lleguen a una comprensión profunda de la dialéctica de este tema con el resto de tópicos humanos en una empresa.

La Cultura Organizacional, debe ser pues, el primer elemento a cuestionar, abordar, sobre el cual realizar profundos cambios, de modo tal que soporte con efectividad y coherencia todos los demás procesos que quieran instaurarse en una organización.

 Victoria A. Gómez, Psc.