Aptitud o Actitud?….Qué pesa más en el éxito laboral?

ACTITUD

El top de los aspectos de un perfil laboral

Actitud positiva hace la diferencia

Conocimiento y capacidades, son dos aspectos altamente valorados en el ámbito laboral. Sin embargo, la actitud, ha ingresado paulatinamente, pero cada vez con mayor fuerza, al top de los aspectos que más tiene en cuenta una empresa al momento de elegir a sus empleados y colaboradores.

Si bien las aptitudes fijan el nivel de idoneidad o suficiencia para realizar determinadas actividades, tareas y funciones, la actitud es la responsable de canalizar o no el cumplimiento de metas y objetivos, así como de garantizar el logro de los mismos.

Actitud Positiva

La actitud, definida por Keith Davis en su libro El comportamiento humano en el trabajo, como “el conjunto de sentimientos y supuestos que determinan en gran medida la perfección de los empleados respecto de su entorno, su compromiso con las acciones previstas y, en última instancia su comportamiento” se reconoce en la actualidad como un aspecto relevante a nivel organizacional debido a su influencia, bien sea positiva o negativa, tanto en el ambiente como en el desarrollo laboral.

Una buena actitud, o lo que se conoce como una actitud positiva, se ve reflejada en la vida laboral en el grado de satisfacción con el trabajo desempeñado y la organización, la participación y el compromiso con los mismos. Un individuo, a cuya experiencia puede sumarse una actitud de energía y dinamismo, que hace frente a circunstancias adversas enfocándose en la solución y no en el problema y sin perder la motivación, se convierte en el ámbito laboral, en un empleado que es valorado y reconocido.

Cuando además, a causa de dicha actitud se establecen relaciones estrechas y amigables que incentivan el trabajo en equipo y la cooperación, esta se convierte inmediatamente en un referente del clima organizacional. Las relaciones que se establecen de manera auténtica entre compañeros de trabajo incrementan la satisfacción profesional al generar un entusiasmo y compromiso mayor, lo que conlleva a su vez a un desempeño más productivo y de mayor calidad.

Si bien es cierto que factores propios de las organizaciones tales como el espacio físico, el ambiente laboral, el estilo de dirección y políticas empresariales y la estructura organizacional, influyen de manera directa en la actitud de los empleados; esta última está altamente determinada por el carácter y personalidad de cada uno de ellos.

Las personas que suelen ser agradecidas y entusiastas, que destacan las cosas positivas de eventos y circunstancias, y que constantemente tienen ilusiones, son aquellas empoderadas con una actitud positiva, la cual les permite no solo “hacer cosas” sino “hacer cosas importantes” y realizar pausas en el camino con el fin de reflexionar y revaluar actuaciones, posturas y metas.

Fuentes bibliográficas

  • Charla ACTITUD. V. KÜPPERS. TEDxAndorralaVella.
  • “Importancia de las aptitudes y actitudes en el ámbito empresarial”. A. SIERRA. Escuela de Organización Industrial.